Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

El Atardecer

Su vida probablemente hubiera dado un gran cambio. O no, quién sabe, Totalmente desprevenidos entramos en el atardecer de la vida… Lo peor de todo es que nos adentramos en él con la falsa presunción de que nuestras verdades e ideales nos servirán a partir de entonces. Pero no podemos vivir el atardecer de la vida, con el mismo programa que el de la mañana, pues lo que en la mañana era mucho, en el atardecer… Será poco y, lo que en la mañana era verdadero, en la tarde será falso.



Dejar comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *